Las ciudades

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  • Ferrol
  • Lugo
  • Ourense
  • Pontevedra
  • Santiago
  • Vigo

El camino de Santiago

  • El camino francés
  • Los otros caminos
  • El camino a Finisterre

Rutas e Itinerarios

Provincia de A Coruña

  • La Costa da Morte
  • El Barbanza
  • Las Mariñas
  • Ferrolterra y el norte

Provincia de Lugo

  • La Mariña Luguesa
  • La Montaña de Lugo
  • La Ribeira Sacra

Provincia de Ourense

  • La Ribeira Sacra
  • La Ruta de Allariz, Celanova y Vilanova dos Infantes
  • Las tierras del Ribeiro

Provincia de Pontevedra

  • El Baixo Miño
  • Las tierras del Morrazo
  • La ría de Arousa
  • Los Caminos de Portugal: Tui y el Condado

Las ciudades:

A Coruña: dice el dicho popular que Vigo trabaja, Santiago reza y La Coruña se divierte. A Coruña es una ciudad para ser paseada. Fue construida sobre un enclave singular: un itsmo. Desde el puerto a la playa de Riazor tiene menos de medio quilómetro. Destacan, en el paseo de la Marina, las conocidas galerías: unos balcones cubiertos de cristal que funcionan de solana de estos edificios. Cuando los marineros entraban con sus barcos en la ría y veían la luz del sol reflejarse en las galerías tenían la sensación de llegar a una ciudad de cristal. A Coruña cuenta con un Acuario, una Casa de las Ciencias y un Museo dedicado al ser humano, la Domus. El paseo marítimo de finales del s. XX pero de evocaciones modernistas rodea toda la ciudad desde el castillo de S. Antón al monte de San Pedro pasando por la Torre de Hércules.

Ferrol: creció como ciudad de astilleros y militar a lo largo del s. XVIII y fue planificada según criterios de racionalismo ilustrado que aun pueden ser apreciados en el trazado geométrico del barrio de la Magdalena en el centro. Ferrolterra posee un museo militar y dos castillos: el de la Palma y el de San Felipe. Viajando para el norte pueden visitar el cabo Prior o la laguna de Doniños, junto a una playa-duna de gran valor ecológico. Viajando hacia el sur encontrará el pueblo de Pontedeume que antiguamente pertenecía a la casa de los Andrade. En el entorno se conservan dos torres; una de las cuales en el centro mismo de la villa. Pontedeume es además la entrada al parque natural de las fragas del Eume coronadas con las románticas ruinas del monasterio de Caaveiro.

Lugo: es nuestra ciudad galaico-romana por excelencia. De aquella época conserva las murallas, parte de las termas, junto al río Miño, y múltiples piezas de cerámica o mosaicos en los diferentes museos de la ciudad. Intramuros se encuentra la catedral, de origen medieval, y las calles de piedra, con soportales, donde se encuentran los famosos bares y tascas con sus vinos y abundantes tapas que hacen honor al popular dicho: “y para comer, Lugo”. Cerca de la ciudad es posible visitar el castro-museo romano de Viladonga y el templo romano dedicado a la diosa Cibeles conocido como Santa Eulalia de Bóveda.

Ourense: de origen romano y construida, como Lugo, junto al río Miño. Ourense está cruzada por varios puentes entre los que destacan el del Milenio (levantado para celebrar el año 2000) y el Puente Viejo, de origen medieval, levantado sobre los cimientos del antiguo puente romano. En el centro pueden visitar la catedral, el museo arqueológico y las burgas. Las burgas son unos manantiales de agua caliente que son aprovechadas en la zona de la Chavasqueira para unas piscinas públicas de agua termal al aire libre.

Pontevedra: la ciudad fue antaño un importante puerto pesquero y conserva de aquella época la expléndida Colegiata de Santa María. La colegiata fue construida con donaciones del gremio de los hombres del mar en el siglo XV. El museo provincial de Pontevedra es uno de los más interesantes de Galicia y la iglesia de la Peregrina guarda dentro la imagen de la patrona de la provincia. La zona antigua, empedrada y llena de vida, es un lugar magnífico para gozar del marisco de la ría. Y, muy cerca, pueden visitar Combarro, una parroquia marinera cimentada sobre un peñasco sobre el mar.

Santiago de Compostela: capital de Galicia y meta de las peregrinaciones. Tanto la zona vieja como la catedral fueron declarados patrimonio de la humanidad y están repletas de locales para catar los mejores vinos y el marisco o el pescado traído de las rías; es, de entre las rúas, especialmente conocida y popular la del Franco, en la que no hay una casa sin un bar o restaurante. La universidad de Santiago fue fundada en el 1495 y conta hoy con facultades por toda la ciudad. El centro de la ciudad presenta numerosas rúas con encanto: tiendas de souvenires, diferentes tipos de museos (etnografía, azabache, peregrinaciones…) y cafés de piedra como el abierto en una antigua fábrica de chocolate o aprovechando las cuadras de un pazo.

Vigo: la ciudad más poblada e industrial de Galicia. Sede de Pescanova y de la Citroën. Destaca por su Mercado de la Piedra en donde es posible encontrar ostras vivas de la ría; la calle comercial Príncipe o la espectacular vista desde el Monte Castro a las islas Cíes por un lado y hasta el puente de Rande por el otro. El puente de Rande es un lugar de historias de batallas y naufragios de galeones con oro; Julio Verne, en Veinte mil leguas de viaje submarino, lleva al capitán Nemo en busca de oro a la ría de Vigo, junto al puente. Vigo es un excelente punto de partida para conocer la costa sur: las playas de Samil o las Américas y pueblos con encanto como Baiona o A Guarda.

El camino de Santiago

El camino francés: se trata del más importante, con diferencia, tanto en la Edad Media como en la actualidad. Si se fija en un mapa, para llegar a la Península Ibérica desde cualquier lugar de Europa es necesario atravesar Francia. Y, por esta razón, antiguamente, todos los extranjeros eran llamados francos. A lo largo de camino cruzaremos Franzas, Francias, Francesillos o Villas francas. El tramo gallego comienza en O Cebreiro y discurre por robledales y castañares en la provincia de Lugo que van siendo substituidos por pinos y eucaliptos en la de Coruña.

El camino pasa por pueblos y aldeas que mantienen o vuelven a tener vida gracias a ese lento peregrinar de miles de personas al año. En el camino encontrarán iglesias y monasterios de origen medieval o barroco (como Samos, o Salvador, Santa María…); el pueblo de Portomarín fue reconstruido en los años 60 cuando el pueblo antiguo fue sumergido por el embalse del río Miño. La iglesia de San Xoán fue desmontada y vuelta a montar, piedra a piedra, en lo alto de la colina donde el nuevo pueblo fue asentado. En Melide puede probar el pulpo á feira y en Arzúa el queso más reconocido de nuestra tierra: el Arzúa-Ulloa.

Los otros caminos: hoy en día muchos peregrinos viajan a Roncesvalles, a Ponferrada, al Cebreiro o a Sarria para comenzar su camino. Pero, en origen, el peregrino caminaba desde su casa y era considerado peregrino hasta que regresaba de nuevo al hogar. Naturalmente, este hecho generó gran cantidad de caminos. Podemos afirmar que existen infinitos caminos, tantos como hogares posibles de origen. Aquellos que atravesaban Francia disponían de una alternativa, el camino norte, através de Cantabria y Asturias. La ruta Primitiva salía de Oviedo. El camino inglés era para aquellos peregrinos que llegaban a Galicia en barco y comenzaba en A Coruña o Ferrol. Los que venían del sur de la península seguían los caminos portugueses o el de la Plata que partía de Sevilla.

El camino a Fisterra (Finisterre): no todos los peregrinos terminaban su camino en Compostela. Muchos continuaban para poder visitar otros lugares relacionados con la leyenda del apóstol: Padrón, Muxía y Fisterra. Y Fisterra, el finis terrae, suponía entre ellos un hito destacado. En aquel promontorio mágico quemaban los peregrinos las ropas viejas y se vestían con otras nuevas, preparados para una nueva vida; la vieira representa este renacimiento espiritual. Para algunos investigadores, existó un sincretismo entre el cristianismo y antiguos cultos paganos. Ya antes del cristianismo, tendría habido peregrinos a Fisterra; siguiendo al sol para que les mostrase la entrada al más allá. El peregrino realizaba de vivo el mismo viaje que, una vez muerto, emprendería su alma detrás del sol para encontrar las islas del paraíso en algún lugar en el medio del Atlántico.

Rutas e Itinerarios

Provincia de Coruña

La Costa da Morte (Costa de la Muerte): llamada así por la gran cantidad de naufragios que allí se producían antiguamente. En los días de temporal los barcos tienden a navegar de cabotaje, aproximándose a las rocas, farallones y acantilados de esta costa donde hoy en día los percebeiros arriesgan sus vidas para recoger este manjar. Al norte, pueden visitar el más famoso de los dolmenes gallegos, el de Dombate; o el castro celta de Borneiro. Esta costa destaca por la artesanía popular mantenida por sus habitantes: la cerámica de barro en Buño y el encaje de bolillos en Camariñas. Al pie del Santuario de Nuestra Sra de la Barca, en Muxía, se juntan miles de romeros en septiembre para mover la piedra de abalar (balancear) o para pasar por debajo de la piedra que cura los dolores de riñones. En Carnota, pueden visitar el hórreo más conocido de Galiza; este granero para el maíz se sostine sobre 22 pares de columnas y tiene 34 metros de largo. Y en Muros, el límite sur de la Costa de la Muerte, podrán disfrutar de la magnífica arquitectura de las casas marineras: casas de arcos y galerías perfectamente conservadas.

El Barbanza: en Noia, visite la iglesia de Santa María a Nova y la colección de laudas gremiales grabadas en su interior. Esta iglesia está considerada el mayor centro gliptográfico de toda Europa. En el macizo granítico del Barbanza puede encontrar antigos petroglifos, el dolmen de Axeitos, el castro marítimo de Baroña o la espectacular vista desde la cima de la Curota que le permitirá ver al completo la ría de Arousa y otear las de Pontevedra y Vigo. En el Barbanza, en Ribeira, se encuentran las famosas dunas de Corrubedo. En Rianxo puede visitar la casa del escritor y político Castelao y en la Pobra do Caramiñal la casa-museo del dramaturgo Ramón María del Valle-Inclán.

Las Mariñas: partiendo de A Coruña, en Oleiros, pueden visitar el castillo de Santa Cruz y desde allí continuar al Pazo de Meirás, lugar de vacaciones del dictador Franco. Antes de llegar a Betanzos, junto a la ría, podrían parar para pasear por los fastuosos jardines versallescos del pazo de Mariñán. Betanzos conserva parte del antigo parque modernista del Pasatempo que llegó a estar en la guía Michelin del viajero por Europa antes de la guerra civil. En el convento de San Francisco, no se pierda el sorprendente sarcófago de Fernán Pérez de Andrade (XIV) sostenido por un oso y un jabalí, ambos de piedra.

Ferrolterra y el norte: partiendo de Ferrol continúe por la sierra de la Capelada hasta el santuario de Santo André de Teixido. A este santuario, según reza la tradición irá de morto o que non for de vivo (irá de muerto el que no vaya de vivo). No se olvide de conseguir la herba de namorar que regalan las vendedoras de alrededor de la capilla; esta hierba debe ser colocada en el bolsillo de la persona que queremos que se enamore de nosotros. Y después continúe hasta los acantilados de Vixía de Herbeira (620 m) los más altos de la Europa continental. En Ortigueira se celebra anualmente el festival de música celta más importante de España que chega a congregar 100 mil persoas en este pequeño pueblo. Y termine en estaca de Bares donde se juntan el océano Atlántico y el mar Cantábrico.

Provincia de Lugo

La Mariña Luguesa: un recorrido por los pueblos señoriales de Viveiro o Ribadeo y el importantísimo puerto para la pesca del atún: Burela. Cerca de Ribadeo se encuentra la playa de las Catedrales, llamada así por las caprichosas cuevas y arcos labrados en la roca por las mareas. En Foz podemos ver San Martiño de Mondoñedo, antigua sede episcopal, hasta que fue llevada al pueblo de Mondoñedo y que, según algunos historiadores, tiene su origen en las emigraciones de refugiados bretones en el tiempo de las invasiones de los sajones en Inglaterra.

La montaña de Lugo: lugar de singular belleza natural y etnográfica. Último refugio para los osos o el urogallo. Lugar de lobos, jabalíes, corzos y ciervos. En el Cebreiro o Piornedo es posible visitar las pallozas; viviendas de origen pre-romano, con muros de piedra y cubrición de paja. Las pallozas carecen de chimeneas y el humo de la lareira (el fuego del hogar) encontraba la salida entre las pajas del techo. Fueron habitadas hasta los años 60 y actualmente son museos para mostrar el modo de vida de nuestros antepasados.

La Ribeira Sacra: los fastuosos cañones del Sil y del Miño coronados de monasterios de origen medieval le hicieron ganar a estas tierras el apelativo de sagradas. La Ribeira Sacra se encuentra repartida entre las provincias de Lugo y Ourense. Es zona de vides que son cultivadas en terrazas sobre las laderas de los cañones siguiendo una tradición iniciada por los romanos hace dos mil años. Es posible acceder desde Monforte de Lemos (Lugo), en el norte ; o desde Ourense, por el sur, y visitar alguna de sus bodegas, los miradores en los cañones o alguno de sus muchos monasterios medievales.

Provincia de Ourense

La Ribeira Sacra: los fastuosos cañones del Sil y del Miño coronados de monasterios de origen medieval le hicieron ganar a estas tierras el apelativo de sagradas. La Ribeira Sacra se encuentra repartida entre las provincias de Lugo y Ourense. Es zona de vides que son cultivadas en terrazas sobre las laderas de los cañones siguiendo una tradición iniciada por los romanos hace dos mil años. Es posible acceder desde Monforte de Lemos (Lugo), en el norte ; o desde Ourense, por el sur, y visitar alguna de sus bodegas, los miradores en los cañones o alguno de sus muchos monasterios medievales.

La ruta de Allariz, Celanova y Vilanova dos Infantes: Afonso X recopiló sus famosas cantigas en galaico-portugués en Allariz: las cantigas de Santa María. Su esposa, doña Violante, fundó en Allariz el convento de las Clarisas aun hoy convento y también museo. Allariz fue premiada por su labor de restauración y rehabilitación, que conservando la arquitectura y el urbanismo antiguo, dio nueva vida al pueblo atrayendo población de otras localidades y, en particular, de Ourense. También pueden visitar en la zona la torre de Vilanova dos Infantes y los restos de las antigas murallas del castillo. Vilanova es famosa por su aguardiente y por la igrexa de la Virxe do Cristal (Virgen del Cristal) cantada en un famoso poema del poeta Curros Enríquez. En Celanova pueden visitar el monasterio barroco fundado originalmente por San Rosendo en el año 936. El monasterio, de esta remota época, aun conserva una capilla.

Las tierras del Ribeiro:Ribadavia es la capital de las tierras del vino del ribeiro. El último sábado de agosto se celebra la festa da istoria, considerada de interés turístico nacional, en el que Ribadavia rememora su pasado medieval e influencia judía. En la época de la cosecha, Ribadavia es un pueblo muy vivo y algunos bares abren temporalmente, a penas hasta vender el vino de la nueva cosecha. En Carballiño puede visitar el templo de la Veracruz, del artista modernista Antonio Palacios o la iglesia de los Astures, glorioso ejemplo del prerromanico asturiano en Galicia. En la zona de Leiro, no deje de visitar el monasterio de San Clodio, perdido entre valles de viñedos.

Provincia de Pontevedra

El Baixo Miño (bajo Miño): saliendo de Vigo hacia el sur puede visitar en Panxón la iglesia visigótica o el Templo Votivo del Mar erigido a principios del siglo XX por Antonio Palacios. En Baiona encotrará el castillo-parador de Monterreal, un casco histórico de piedra muy bien conservado y un puerto de yates donde se encuentra una réplica de la carabela de Colón que, en 1493, trajo a Baiona, y a toda Europa, la nueva del éxito del primer viaje a América del famoso descubridor. Continuando hacia el sur por el mar abierto encontraremos el monasterio de Oia, el único gallego que da al mar. Y terminaremos en lo alto del monte de Santa Tecla (A Guarda) con sus reconstruidas pallozas celtas y una vista espectacular a la desembocadura del río Miño y Portugal.

Las tierras del Morrazo: saliendo de Pontevedra por la carretera nacional en dirección a Vigo, llegará a Marín. Marín es famoso por su escuela naval y muy cerca del puerto, en la playa de Mogor, se conservan unos de los petroglifos mejor conservados en la zona. En Bueu podrá visitar el museo de la conservera Massó. Desde cabo Home podrá divisar las famosas islas Cíes. En Hío el famoso cruceiro de José Pena, cuya cruz fue construida, con mucha decoración, en una única pieza

La ría de Arousa:

Desde Santiago llegarán a Padrón, pueblo famoso porque según la tradición fue donde desembarcó el cuerpo de Santiago. En Padrón se conserva el pedrón, la piedra del amarre. Padrón es tierra de literatos: Camilo José Cela, premio nobel de literatura, y Rosalía de Castro, autora del resurgimiento de la literatura en lengua gallega, eran de este pueblo. Vilagarcía tiene justa fama por su actividad industrial relacionada con la pesca y el marisqueo. En la ría de Arousa se produce el 70% del mejillón español y la ría está inzada de mejilloneras. En Cambados se celebra todos los años la fiesta del albariño y todo la zona está plantada con parras para esta uva. En O Grove se celebra todos los años, por el mes de octubre, la fiesta del marisco y en el mismo municipio está la famosa isla de la Toja donde podrán visitar la tienda museo del jabón del mismo nombre o la capilla del Carmen; capilla completamente cubierta de conchas de vieira.

Los caminos de Portugal: Tui y el Condado. cruze de caminos a Portugal por el valle del río Tea; río famoso por sus lampreas, pescado de especial fama en Arbo. En esta zona es donde se encuentra el balneario de Mondariz, que fue uno de los más importantes de Europa a comienzos del s. XX. Tui es sede episcopal y fue capital de una de las provincias históricas del reino de Galicia. Tui fue construido en un cerro frente al río y su catedral románica, con apariencia de fortaleza, señorea este lado del río frente a Portugal.